lunes, 25 de marzo de 2013

EL GRUPO MI O DE LIEJA



Es un grupo de profesores de la Universidad de Lieja (Bélgica), también llamado Grupo Mi: Grupo µ (inicial de la palabra que designa a la prestigiosa de las metáboles o figuras literarias; es decir, a la metáfora)
1)FUENTES TEÓRICAS DEL GRUPO MI
A)Ferdinand de Saussure: signo (significante y significado); lenguaje (lengua –aspecto social— y habla –aspecto individual--); se privilegia la lingüística de la lengua;
B)Émile Benveniste: la teoría de los niveles. Varias unidades del mismo nivel son integradas en una unidad de rango superior;
C)Louis Hjelmslev: separación de dos niveles del significante y del significado; pues el significante tiene sustancia (la pura masa informe de sonidos) y la forma (la fonología, la morfosintaxis, el lugar de las normas y de las reglas). El significado también posee sustancia (masa informe de conceptos) y la forma (la semántica, el lugar de las reglas; la formalización);
D)Algirdas Julien Greimas: la noción de isotopía (redundancia semántica que da coherencia de sentido a un texto).
E)El formalismo ruso: la búsqueda de cientificidad a partir del análisis formal de los textos. La noción de literariedad (formulada por Roman Jakobson) entendida como una propiedad exclusiva de los textos literarios que distingue a estos de los demás tipos de discurso.
2)CONCEPTOS OPERATORIOS
A)Grado cero: Límite unívoco hacia el cual tiende, voluntariamente, el discurso científico.
B)El desvío (l’écart, en francés): Es una alteración local del grado cero. No presenta ningún carácter sistemático y es siempre imprevisto.
C)Invariante: En un discurso que tiene figuras, se pueden distinguir dos partes: la que no es modificada (la base) y la que ha sufrido cambios retóricos. De otro lado, un enunciado figurado conserve con su grado cero un cierta relación. Este hilo conductor se llama invariante.
3)OPERACIONES RETÓRICAS
A)Operaciones sustanciales:

*Adjunción: el polisíndeton, la aliteración, por ejemplo.
*Supresión: el asíndeton, la elipsis, verbigracia
*Supresión-adjunción: la metáfora in absentia. Por ejemplo, "el rostro tiene un cauce", en vez de "el río tiene un cauce"

B)Operaciones relacionales
*Permutación: el hipérbaton, verbigracia
4)METÁBOLE Y ÉTHOS
A)Metábole: Es una figura retórica que manifiesta un desvío respecto de un grado cero y que puede operar en el plano fonológico, gráfico, sintáctico, semántico o lógico.
B)Éthos: Es el efecto de la figura en el receptor.

5)TIPOS DE METÁBOLE

A)METAPLASMOS (metaplasmos propiamente dichos y metagrafos): aliteración, apócope, caligrama (metagrafo), etc.
B)METATAXIS: hipérbaton, polisíndeton, asíndeton, etc.
C)METASEMEMAS: metáfora, metonimia y sinécdoque, etc.
D)METALOGISMOS: alegoría, ironía, hipérbole, etc.


LA METÁFORA COMO PRODUCTO DE DOS SINÉCDOQUES


-Hay que definir P(partida), I(intermediario) y L(llegada).

I es una sinécdoque de P y L es una sinécdoque de I

1)PRIMER EJEMPLO: "El hombre no es más que una caña, la más débil de la naturaleza, pero una caña pensante" (Pascal)

P ------------------(I) ---------------- L

Hombre───── frágil─────── Caña


Sinécdoque particularizante: "frágil" en vez de "hombre"
Sinécdoque generalizante: "caña" en vez de "frágil"

2)SEGUNDO EJEMPLO: "las perlas de tu boca"

P ──────── (I) ────────── L
dientes (P)

brillo (I)
perlas ( L)

Sinécdoque particularizante: "brillo" en vez de "dientes"
Sinécdoque generalizante: "perlas" en vez de "brillo"

3)TERCER EJEMPLO: "trino azul del canario"

P ────────── (I) ─────────── L
cielo (P)

azul (I)
canario (L)

Sinécdoque particularizante: "azul" en vez de "cielo"
Sinécdoque generalizante: "canario" en vez de "azul"

4)CUARTO EJEMPLO:"respondí secamente"

P ──────────(I) ──────────── L
ser humano (P)

aspereza (I)
terreno (L)

Sinécdoque particularizante: "ser humano" en vez de "aspereza"
Sinécdoque generalizante: "terreno" en vez de "aspereza"

*ASPEREZA: desigualdad del terreno que lo hace escabroso y difícil caminar por él.

5)QUINTO EJEMPLO:"esgrimí una propuesta"

P ────────── (I) ───────────── L
propuesta (P)

luchar (I)
espada (L)

Sinécdoque particularizante: "luchar" en vez de "propuesta"
Sinécdoque generalizante: "espada" en vez de "luchar"

domingo, 24 de marzo de 2013

LA METÁFORA SEGÚN PIERRE FONTANIER



La metáfora es, según Pierre Fontanier, un tropo por semejanza que consiste en "presentar una idea bajo el signo de otra más sorprendente o más conocida que, además, no tiene en relación con la primera sino un cierto lazo de conformidad o analogía"(1).

De acuerdo con el retórico francés, las metáforas se clasifican en:

I)Metáfora de nombre (o nominal): por ejemplo, cuando "un tigre" está en vez de un "hombre feroz" en la expresión "Un tigre defendió a una mujer". Un sustantivo está substituyendo a otro;

II)Metáfora de adjetivo (o adjetival): la sinestesia se sitúa en este caso, verbigracia, en la estructura "música azul" o "perfume rosado". En "cálida sonrisa" hay también un giro metafórico de tipo adjetival porque un adjetivo reemplaza a otro;

III)Metáfora de participio: "petrificado de asombro" o "inflamado de cólera" (2). Aquí observamos que el participio está seguido de un modificador indirecto, encabezado por la preposición "de";


IV)Métafora de verbo (o verbal): "nadar en la sangre" o "eclipsar a los rivales" (3) son tropos por semejanza donde se observa una substitución del verbo o un trabajo que se da en el plano de los complementos (indirecto, directo o circunstancial) al interior del sintagma verbal; y

V)Metáfora de adverbio (o adverbial): "respondió secamente" o "cayó pesadamente" (4) son giros tropológicos que revelan una substitución en el plano del adverbio de modo.




NOTAS
(1)Fontanier, Pierre. Les figures du discours. Paris, Flammarion, 1977, p. [99]. (La traducción es mía).

(2)Ibídem, p. 100.

(3)Ibídem.

(4)Ibídem, p. 101.


sábado, 23 de marzo de 2013

LA RETÓRICA DE PIERRE FONTANIER




Un tratado clásico sobre el tema (hoy conocido como Las figuras del discurso) fue concebido por el gran teórico francés Pierre Fontanier y dado a conocer entre 1821 y 1830. Se trata de una retórica restringida, pues se concentra solo en la clasificación de las figuras literarias y deja de lado la elocutio y la inventio que fueron abordadas por Aristóteles en la Antigüedad. Para Fontanier, "las figuras del discurso son las particularidades, las formas y los cambios, más o menos destacables, y de un efecto más o menos feliz, por los cuales el discurso se aleja más o menos de lo que hubiera sido la expresión simple y común"(1). Se trata de la noción de la figura retórica como un desvío respecto de la expresión cotidiana.
Fontanier distingue entre "significación" y "sentido". La primera es la que se produce cuando la palabra es considerada en sí misma, sin tomar mucho en cuenta el efecto en el espíritu. El sentido, en cambio, es el que se manifiesta cuando la palabra es considerada en cuanto a su efecto en el espíritu.

Hay tres tipos de sentido: el objetivo de la proposición, el literal y el espiritual. El primero es aquel que se refiere al objeto sobre el cual esta discurre. Tenemos, por lo tanto, un sentido sustantivo, adjetivo, activo, pasivo, determinado e indeterminado. Ello se sustenta en la morfosintaxis de la oración.

El sentido literal es el que tienen las palabras tomadas al pie de la letra; es de carácter subjetivo. Se divide en primitivo (ausente de tropos) y el tropológico. Este último puede ser de dos tipos: el extensivo (que se evidencia en las catacresis o estructuras figurativas osificadas como "luna de miel") o el figurado, el cual se manifiesta en los tropos (figuras de sentido en una sola palabra) propiamente dichos, como la metáfora, metonimia o sinécdoque.

El sentido espiritual es el que causa un efecto en el espíritu a través de las circunstancias del discurso o el tono de voz, por ejemplo. Aquí están los tropos impropiamente dichos (que emplean bloques de palabras), como la alegoría. Una novela, en su totalidad, puede ser una alegoría.

NOTAS

(1)Fontanier, Pierre. Les figures du discours. Paris, Flammarion, 1977, p. 64. (La traducción es mía).

viernes, 22 de marzo de 2013

UNA INTRODUCCIÓN A LA RETÓRICA DE ARISTÓTELES (2)


Desde el punto de la vista de la Retórica, Aristóteles distingue tres géneros: el deliberativo, el judicial y el epidíctico. El deliberativo se manifiesta en el discurso del político, quien se dirige a la asamblea. El tiempo esencial, en este caso, es el futuro (las propuestas del político se materializarán en los días venideros); existen dos conceptos que se asocian con dicho género: el consejo y la disuasión. Un líder puede aconsejar acerca de ciertas acciones que se pudieran realizar o, en el caso contrario, disuadir a la masa respecto de algunos actos que, para él, son absolutamente impertinentes.

El género judicial se revela en la oratoria del abogado, quien se dirige a los jueces. Aquí el tiempo fundamental es el pasado porque el abogado cuenta los hechos que ya sucedieron con el fin de elaborar las pruebas técnicas; aquí hay dos nociones medulares: la acusación y la defensa. El fiscal acusa; el abogador defensor, por el contrario, argumenta a favor de su patrocinado.

El género epidíctico está representado por el orador que habla para los espectadores. El tiempo más importante es el presente aunque se puede emplear el pasado o el futuro. Los tipos discursivos literarios se asocian con este género. Los dos conceptos básicos son el elogio y la censura. Por ejemplo, Apología de don Luis de Góngora y Argote de Juan Espinoza Medrano se sitúa aquí. Algunas partes de Canto general de Neruda poseen un claro tono de diatriba política.

UNA INTRODUCCIÓN A LA RETÓRICA DE ARISTÓTELES (1)


Retórica de Aristóteles posee tres libros: el primero está centrado en el orador; el segundo, en la relación entre el receptor y el orador; y el tercero, en el discurso. Para Aristóteles, la Retórica tiene fundamentalmente tres partes: la inventio, la dispositio y la elocutio. En el mundo latino llega a tener cinco partes gracias a la obra de algunos autores como Quintiliano, Cicerón y al anónimo de Rhetorica ad Herennium.

En lo que respecta a la inventio, podemos distinguir entre el "convencer" (racionalmente) y el "emocionar", mas ambos aspectos se complementan siempre. Se convence a través de pruebas, las cuales pueden ser técnicas o extratécnicas. Las primeras son, fundamentalmente, el entimema y el ejemplo; las segundas son los contratos, los códigos, los testamentos, las declaraciones de testigos, etc. Aristóteles (quien se centra en las "pruebas técnicas") dice que el entimema es un silogismo probabilístico donde está tácita una de las premisas:

Los padres aman a sus hijos
José es padre
José ama a sus hijos

En tal sentido, podemos decir: "Los padres suelen amar a sus hijos, por eso, José ama a los suyos". Allí observamos que la premisa 2 se encuentra tácita en la argumentación retórica. Obsérvese que no se emplea la premisa "Todos los padres aman a sus hijos" porque le quitaría el lado probabilístico al entimema.

En lo que concierne al ejemplo, este se trata de una prueba basada en el principio de analogía y que busca establecer una especie de relación intertextual entre dos casos particulares. Verbigracia, "el fuego como motivo aparece en 'Cartas' de César Moro, de la misma manera como se manifiesta en 'Unión libre' de André Breton, etc."
En cuanto al "emocionar", es pertinente referirse al talante moral del orador y a los sentimientos (calma, odio, amor, etc.) que este produce en los espectadores. Aristóteles, en este caso, realiza un estudio de los sentimientos y les asigna un papel fundamental en el proceso de persuasión.

jueves, 21 de marzo de 2013

LA RETÓRICA RESTRINGIDA (III)


Según Paul Ricoeur ( En La metáfora viva), la Retórica, en la modernidad, fue reduciendo su campo de acción. Para Aristóteles, la Retórica debía tener una dimensión filosófica e incluía no solo las figuras retóricas, sino también el estudio del talante (carácter) del orador, de los géneros y de los tipos de argumentos y de pruebas. Sin embargo, a partir de la Edad Media, la Retórica fue reduciéndose paulatinamente a la elocutio (parangonable, aproximadamente, a lo que hoy entendemos como el estilo), es decir, se dejó de lado el estudio de la inventio (ligada profundamente al análisis de las ideologías) y se profundizó en el abordaje de los componentes estilísticos de un poema, de manera que estos últimos se explicaron (de acuerdo con el punto de vista de la Retórica restringida) al margen de la cosmovisión.

Pongamos un ejemplo. Se trataba de explicar el estilo de Garcilaso de la Vega sin ninguna conexión con los aspectos ideológicos que portaba el texto.No obstante, la reducción fue aún mayor. La elocutio pasó a ser únicamente sinónimo de los tropos (figuras de tipo semántico, como la metáfora, por ejemplo). En otras palabras, se restringió aún más el campo de la Retórica: de la elocutio quedaron solamente los tropos. No se dio peso a las figuras fónicas (como la aliteración, por ejemplo) ni a las sintácticas. Se hablaba exclusivamente de figuras literarias, ligadas a ciertos aspectos semánticos.

Demos otro ejemplo. Hacer un análisis retórico era simplemente distinguir los desvíos producidos por una figura como la sinécdoque (donde, según los tratadistas, está la parte en vez del todo: la “mano” en vez del “ser humano”) en un poema de César Vallejo.La última reducción fue obra de Roman Jakobson, quien habló únicamente de dos figuras literarias: la metáfora y la metonimia. La primera operaba, según él, sobre la base del principio de la semejanza; en cambio, la segunda, a partir de la relación de contigüidad (proximidad de una cosa a otra: “bala” en vez de “fusil”, por ejemplo, en la expresión “mis balas permitirán vencer al enemigo”).

Resumiendo, podemos dar cuenta de las siguientes restricciones del campo de la Retórica:1.De la retórica de las cinco partes (inventio, dispositio, elocutio, memoria y actio) a la de una sola parte (elocutio); 2.De la retórica de la elocutio a la de las figuras literarias; 3.De la retórica de las figuras literarias a la de los tropos, y 4.De la retórica de los tropos a la de la metáfora y de la metonimia.Así se dejó de lado el estudio de las ideologías y de los contextos culturales. Por eso, creo que es necesario superar el enfoque restringido para desarrollar una Retórica que permita el abordaje de la cosmovisión del poeta y de los contextos de la más variada índole. De ahí el surgimiento de una Retórica General Textual, de la cual hablaré en un artículo que escribe próximamente.

miércoles, 20 de marzo de 2013

LAS PARTES DE LA RETÓRICA COMO ARTE (II)


La estructura del discurso judicial llevó a la Retórica (fuente de la estilística moderna y de algunas tendencias de la teoría literaria actual) a precisar las partes de la disciplina. En tal sentido, la Retórica posee cinco partes: la inventio, la dispositio, la elocutio, la memoria y la actio.


Para la Retórica grecolatina, la inventio implica la búsqueda de "temas" que están alojados en los denominados loci (lugares presentes en la memoria). Posteriormente, en el mundo moderno, la inventio se comenzó a ligar estrechamente con la ideología que porta un texto poético.


La dispositio se asocia a la noción de estructura, pues el discurso judicial debe poseer, según ciertos tratadistas clásicos, introducción, narración, una argumentación y una peroración final.


Por su parte, la elocutio se vincula con la idea de estilo y enfatiza la necesidad del empleo de las figuras retóricas. Tradicionalmente, las figuras se clasificaban en figuras fónicas (la aliteración, verbigracia, presente en los siguientes versos del poeta toledano Garcilaso: "En el silencio sólo se escuchaba/un susurro de abejas que sonaba"), sintácticas (el hipérbaton o cambio del orden de los componentes de la oración, entre otras figuras), semánticas (la metáfora, la metonimia, entre otros recursos) y de pensamiento (la alegoría, por ejemplo, que implica una especie de cuestionamiento de nuestra forma habitual de concebir el mundo).


La memoria (cuarta parte de la Retórica) que enfatiza la necesidad de saber el discurso sin necesidad de un apoyo de tipo visual. Por último, la actio que es la manera como ejecutamos el discurso frente al público a fin de cumplir con el propósito persuasivo. Indudablemente, en la Retórica moderna comenzó a desarrollar mucho más la elocutio (las figuras retóricas, en particular) y se perdió la visión totalizante que tenía Aristóteles acerca de la Retórica de raigambre filosófica. Pero ese tema será materia del tercer artículo que escribiré posteriormente.