sábado, 23 de marzo de 2013

LA RETÓRICA DE PIERRE FONTANIER




Un tratado clásico sobre el tema (hoy conocido como Las figuras del discurso) fue concebido por el gran teórico francés Pierre Fontanier y dado a conocer entre 1821 y 1830. Se trata de una retórica restringida, pues se concentra solo en la clasificación de las figuras literarias y deja de lado la elocutio y la inventio que fueron abordadas por Aristóteles en la Antigüedad. Para Fontanier, "las figuras del discurso son las particularidades, las formas y los cambios, más o menos destacables, y de un efecto más o menos feliz, por los cuales el discurso se aleja más o menos de lo que hubiera sido la expresión simple y común"(1). Se trata de la noción de la figura retórica como un desvío respecto de la expresión cotidiana.
Fontanier distingue entre "significación" y "sentido". La primera es la que se produce cuando la palabra es considerada en sí misma, sin tomar mucho en cuenta el efecto en el espíritu. El sentido, en cambio, es el que se manifiesta cuando la palabra es considerada en cuanto a su efecto en el espíritu.

Hay tres tipos de sentido: el objetivo de la proposición, el literal y el espiritual. El primero es aquel que se refiere al objeto sobre el cual esta discurre. Tenemos, por lo tanto, un sentido sustantivo, adjetivo, activo, pasivo, determinado e indeterminado. Ello se sustenta en la morfosintaxis de la oración.

El sentido literal es el que tienen las palabras tomadas al pie de la letra; es de carácter subjetivo. Se divide en primitivo (ausente de tropos) y el tropológico. Este último puede ser de dos tipos: el extensivo (que se evidencia en las catacresis o estructuras figurativas osificadas como "luna de miel") o el figurado, el cual se manifiesta en los tropos (figuras de sentido en una sola palabra) propiamente dichos, como la metáfora, metonimia o sinécdoque.

El sentido espiritual es el que causa un efecto en el espíritu a través de las circunstancias del discurso o el tono de voz, por ejemplo. Aquí están los tropos impropiamente dichos (que emplean bloques de palabras), como la alegoría. Una novela, en su totalidad, puede ser una alegoría.

NOTAS

(1)Fontanier, Pierre. Les figures du discours. Paris, Flammarion, 1977, p. 64. (La traducción es mía).

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